“No me escucha, no me comprende, ¿es qué estoy hablando para la pared?, es imposible, no podemos llegar a nada, saca lo peor de mí, siempre que intentamos hablar acabamos discutiendo, quiero que sea como antes, desde que tuvimos hijos todo ha cambiado, es un egoísta solo piensa en sí mismo, nos está afectando al sexo, ya no nos lo pasamos igual de bien, es una monotonía, cuando llego a casa miro a ver que cara tiene para saber si vamos a discutir, haga lo que haga no sirve…”
Nosotros nos acercamos a las personas para que puedan expresar libremente lo que quieren sin que por ello surja un conflicto, ayudar a comprender al otro y a uno mismo, saber comunicarnos con claridad para llegar a un acuerdo, aprender a hacer concesiones valorando los beneficios y las consecuencias, entender que hay otras formas de amar que se acercan más al disfrute y a la tranquilidad, muchas personas dicen te quiero pero lo que en realidad importa es la manera de querer.